TRANSATLANTIC PROJECT

Presentación

Atlantic Studies

Ponencias y documentos

Colloquia / Symposia

I Congreso Internacional de Estudios Transatlánticos: "Geografías de Carlos Fuentes"(Abril 2002)

II Congreso Internacional de Estudios Transatlánticos: "Recargando Identidades" (Abril 2004)


III Congreso Internacional de Estudios Transatlánticos (Abril 2005) (Word Doc)

IV Congreso Internacional de Estudios Transatlánticos: Independencias (PDF)

El Proyecto Transatlántico y el Instituto Cervantes


Politics of the Hispanic Cyberspace: "Memory, Communication and Future"

INTERNET Y LAS DIVERSIDADES HISPÁNICAS

Luis Avilés
(Universidad de California, Irvine)

Me parece excelente idea la propuesta de un foro sobre la red cibernética y las posibles prácticas hispanas dentro del marco de la comunicación global. Pienso que la cualidad amorfa y maleable de la red ha de proporcionar a diversos grupos culturales la posibilidad de expresarse en incontables maneras, ya sea enfatizando herencias de grupo y solidaridad, ya por medio de la desconstrucción de las limitaciones impuestas por los entornos apremiantes donde nos ha tocado vivir, posibilidad que tiende a valorar el cambio, la transformación, la desterritorialización y el viaje. En este sentido, postular un programa de participación hispana concibiendo unas posiciones de sujeto específicas sería muy difícil e inapropiado, porque no se amolda ni a las características del medio ni a las circunstancias del hispanismo. La Internet podría ser un instrumento dialógico y heteroglótico en que las diversidades hispánicas encuentren un foro donde sostener debates intelectuales, pero también donde la vida ociosa de los individuos se manifieste en juegos, charlas, intercambios y luchas, donde múltiples amistades se cuezan o fracasen.

Ahora bien, esta cualidad dialógica del medio no está asegurada. Habría que pensar en las maneras en que la libertad cibernética se ve amenazada por limitaciones o imposiciones de varios tipos. Los intentos de regulación de la red, la creciente comercialización, la posibilidad de especular en la bolsa de valores y, peor aún, la desigual distribución de la tecnología a nivel mundial amenazan con desarticular las posibilidades creativas de interacción. Esto es así porque todos estos factores reducen la diversidad del sujeto que tiene acceso al espacio de la red. A esto tendríamos que añadir el dominio del lenguaje y de los programas por sectores muy reducidos de profesionales en lugares de privilegio, como existen aquí en California. Los forjadores de programas y de páginas en la red conciben un usuario demasiado particular para su producto. Lo conciben partiendo de nociones de productividad, velocidad y poder adquisitivo, muchas veces sin abrirse a comunidades diversas de participación que no necesariamente quieren definirse en estos términos. De hecho, podríamos decir que la Internet se podría convertir en uno de los instrumentos más poderosos de vigilancia, una especie de panóptico fantasmal que nos sigue los pasos, recopila y transmite información sobre nosotros, nos rastrea el camino que seguimos de página a página. En Estados Unidos, ya existen varios casos en que compañías han despedido a empleados que se distraen en la red durante las horas de trabajo, creando nuevos problemas legales que están por resolverse en las cortes del país. La red tiene un ojo inmenso en su centro, donde permanece agazapada la araña del estado. La diversidad participatoria de los hispanos deberá, eventualmente, apropiarse y manejar a su modo los riesgos y las aventuras de este nuevo espacio de comunicación. Lo hará desde sus comunidades, localidades, o singularidades. Hablará y conversará en el idioma que pueda y quiera, combinando diferentes códigos lingüísticos, privilegiando ya el acercamiento comunicativo, ya la opacidad de la que habla la profesora Sommer. Será una verdadera lingua franca del intercambio, sin que necesariamente se tengan que postular usos específicos o dictaminar sobre qué o cuando se pueda hablar. En cuanto a las restricciones que he mencionado, seguramente se encontrarán formas de evasión y escondite frente a las fuerzas que siempre amenazan con atraparnos en la fascinación o en los bancos estatales de información. Para ello, se hace necesario un manejo informado y elocuente de esa tecnología, para así encontrar esos espacios donde no se nos controle ni se nos vigile. Se hace necesario también pensar no sólo en las posibilidades de apertura o liberación de este nuevo espacio, sino también recordar los controles y las historias desgraciadas de los grupos hispanos en Estados Unidos, como lo hace el ensayo de la profesora Beatriz Pastor. En otras palabras, el futuro de los hispanos no depende únicamente de la tecnología y sus posibilidades, sino también de aspectos materiales muy concretos, como las intolerancias y la racialización negativa de nuestras vidas en todos los lugares en que vivimos. Es por ello que el espacio cibernético no debería entenderse desligado de las condiciones reales de nuestra existencia como cuerpos. Después de todo, es el cuerpo el que accede o se desliga de la tecnología, aunque ya se pueda concebir una tecnología intraepidérmica que señala la posible aparición del "cyborg", o la simbiosis de la carne y la máquina.

Luis Avilés
Universidad de California, Irvine